Llega
un momento, en que todo hombre y/o mujer desea cambiar sus intereses,
el mundo en el que vive, desea cambiar la ciudad, desea simplemente
una revolución, esa revolución donde los cambios no se hagan a
escondidas, en donde los cambios sean, dirigidos por y para el
pueblo.
Pero
¿qué es pueblo? Y, ¿qué cambios quiere un pueblo?, un gran
dilema, difícil problema de definición para aquellos que piensan
egoístamente, y más para aquellos que solo piensan en la
acumulación del dinero, del capital como diría Marx, para obtener
“plusvalía” (ganancia), pero para mí, y para los que me
comprenden, el pueblo es ese toque que da la magia a un lugar, es el
ama de casa, el presidente, el militar, y sobretodo usted y yo
compañero, ¡somos pueblo! Pero, es que el pueblo no debe
convertirse en una masa para el sistema, el pueblo es básicamente lo
que no quieren que exista, pero ¿por qué en sus discursos se
escucha frecuentemente que van por el pueblo?, simple, es por ese
hecho fatídico que esta masa, no se a tomado el papel de pueblo.
Hay
que entender que pueblo, no son los seres humanos que viven en un
lugar, pueblo es aquel que se organiza, es aquel que lucha, es aquel
que se une, ese es el pueblo, son (o somos) todas aquellas personas
que toman partido en su lugar, y que se toman los papeles de
ciudadano completo, aquel con autonomía política y de pensamiento.
Pueblo es aquel ente, que le designa el poder a sus gobernantes, pero
es también el que se levanta en marchas cuando sabe que el poder de
sus representantes se les ha subido un poco a la cabeza, cuando se
han tomado los poderes que no les corresponden.
Ahora
bien, si sabemos esto, falta solucionar el otro interrogante, ¿qué
cambios quiere el pueblo?, sigo diciendo, asunto difícil, pero creo
que la pregunta adecuada es ¿qué quiero yo para mi pueblo?, la
responderé desde mi contexto, quiero que usted, querido compañero,
haga parte del pueblo, haga parte del cambio, que usted, como persona
critica, como ciudadano, piense en qué quiere para mi, para su
vecino, para su barrio, para todo lo que lo rodea.
Son
consignas justas aquellas que gritan los obreros todos los primeros
de mayo, aquellas que los estudiantes escriben en las paredes,
escudadas bajo banderas rojinegras con figuras de Ché y Camilo
Torres, con Bolívares, con la oz y el martillo, pero también tenga
en cuenta que esos gritos necesitan del pueblo, de ese pueblo que
sale a la calle, que entre gritos y consignas pide la justicia
social, entonces, unámonos al pueblo, únete a mi lado, para que lo
que tu pidas sea exigido no solo por ti, sino por tus compañeros del
pueblo.
Óscar
Carvajal (Ozkar Rootz Musk) Grito
historico
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