martes, 16 de julio de 2013

Pueblo, tiene su condición, pero somos todos


Llega un momento, en que todo hombre y/o mujer desea cambiar sus intereses, el mundo en el que vive, desea cambiar la ciudad, desea simplemente una revolución, esa revolución donde los cambios no se hagan a escondidas, en donde los cambios sean, dirigidos por y para el pueblo.
Pero ¿qué es pueblo? Y, ¿qué cambios quiere un pueblo?, un gran dilema, difícil problema de definición para aquellos que piensan egoístamente, y más para aquellos que solo piensan en la acumulación del dinero, del capital como diría Marx, para obtener “plusvalía” (ganancia), pero para mí, y para los que me comprenden, el pueblo es ese toque que da la magia a un lugar, es el ama de casa, el presidente, el militar, y sobretodo usted y yo compañero, ¡somos pueblo! Pero, es que el pueblo no debe convertirse en una masa para el sistema, el pueblo es básicamente lo que no quieren que exista, pero ¿por qué en sus discursos se escucha frecuentemente que van por el pueblo?, simple, es por ese hecho fatídico que esta masa, no se a tomado el papel de pueblo.
Hay que entender que pueblo, no son los seres humanos que viven en un lugar, pueblo es aquel que se organiza, es aquel que lucha, es aquel que se une, ese es el pueblo, son (o somos) todas aquellas personas que toman partido en su lugar, y que se toman los papeles de ciudadano completo, aquel con autonomía política y de pensamiento. Pueblo es aquel ente, que le designa el poder a sus gobernantes, pero es también el que se levanta en marchas cuando sabe que el poder de sus representantes se les ha subido un poco a la cabeza, cuando se han tomado los poderes que no les corresponden.
Ahora bien, si sabemos esto, falta solucionar el otro interrogante, ¿qué cambios quiere el pueblo?, sigo diciendo, asunto difícil, pero creo que la pregunta adecuada es ¿qué quiero yo para mi pueblo?, la responderé desde mi contexto, quiero que usted, querido compañero, haga parte del pueblo, haga parte del cambio, que usted, como persona critica, como ciudadano, piense en qué quiere para mi, para su vecino, para su barrio, para todo lo que lo rodea.
Son consignas justas aquellas que gritan los obreros todos los primeros de mayo, aquellas que los estudiantes escriben en las paredes, escudadas bajo banderas rojinegras con figuras de Ché y Camilo Torres, con Bolívares, con la oz y el martillo, pero también tenga en cuenta que esos gritos necesitan del pueblo, de ese pueblo que sale a la calle, que entre gritos y consignas pide la justicia social, entonces, unámonos al pueblo, únete a mi lado, para que lo que tu pidas sea exigido no solo por ti, sino por tus compañeros del pueblo.
Óscar Carvajal (Ozkar Rootz Musk) Grito historico

No hay comentarios:

Publicar un comentario